Obesidad Infantil: ¿Cómo cuidar la nutrición de nuestros hijos?

La obesidad infantil es uno de los problemas de Salud Pública de mayor gravedad del siglo XXI. Se ha visto que la prevalencia de esta enfermedad ha ido en incremento de manera acelerada, llegando a haber aproximadamente 42 millones de niños con exceso de peso en todo el mundo, ocupando México el primer lugar.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Nutrición realizada en el 2006, se encontró que la prevalencia más alta de obesidad en niños se encuentra en el grupo de edad entre 5 a 11 años, es decir, en edad escolar con un incremento del 1.02% año con año, encontrándose la mayor parte en los estados del norte y centro del país.

La principal causa de ésta epidemia es el desequilibrio entre lo que el niño come y      lo que gasta, sin embargo también existen factores ambientales, genéticos, metabólicos, conductuales y de estilo de vida que influyen en el desarrollo de la enfermedad.

A nivel mundial se han dado cambios dietéticos habiendo incremento en la ingesta de alimentos hipercalóricos (ricos en grasas y azúcares) pero bajos en vitaminas y minerales así como un incremento en las porciones de los alimentos, además de la disminución de la actividad física lo que conlleva al sedentarismo debido a la continúa urbanización, cambio en los medios de transporte, así como el ver la televisión, jugar videojuegos y estar frente la computadora por varias horas.

La obesidad infantil se asocia a una probabilidad mayor para desarrollar enfermedades en la edad adulta tales como diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares, además de la repercusión que tiene sobre el desarrollo psicológico y la adaptación social del niño en la infancia.

La prevención es la opción principal que se tiene para detener la epidemia de la obesidad infantil además de un tratamiento oportuno una vez que se tienen la enfermedad, el cual consiste en educar al niño y a su familia a modificar malos hábitos de alimentación y llevar a cabo un estilo de vida saludable.

Algunas recomendaciones importantes a seguir que deben ser adoptadas por el niño son:

  • Consumir diariamente suficientes frutas y verduras con un consumo sugerido de 3 a 5 porciones al día.
  • Consumo de cereales integrales.
  • Reducir el consumo de hidratos de carbono simples                                     (dulces, panes dulces, azúcares).
  • Incluir entre 500ml y 750ml de lácteos (leche o yogurt).
  • Eliminar de la dieta alimentos ricos en grasas saturadas tales como carnes grasas, embutidos, chocolates, quesos maduros, entre otros.
  • Utilizar preparaciones para los alimentos con uso de poca grasa como métodos de cocción  al vapor, plancha, horneados, asados, etc.
  • Excluir de la dieta bebidas azucaradas tales como jugos de frutas no naturales y refrescos. Preferir el consumo de agua natural o de fruta natural de5 a8 vasos al día.
  • Disminuir el consumo de sal.
  • Promover una dieta variada en la que se  incluyan todos los grupos de alimentos, frutas y verduras, cereales, leguminosas y alimentos de origen animal, en especial en los 3 tiempos de comida principales.
  • Evitar el uso de té, café, atoles, que pudieran sustituir el consumo de otros alimentos con mayor valor nutritivo.
  • Realizar entre 4 a 5 comidas al día, las 3 principales y colaciones así como tener horarios establecidos al momento de ingerir los alimentos.
  • Habituar al niño a no evitar  tiempos de comida, en especial el desayuno el cuál es fundamental para el inicio de sus actividades escolares.
  • Evitar alimentos de bajo valor nutritivo (dulces, frituras, chocolates) entre comidas
  • Estimular a que el niño realice actividad física en especial actividad aeróbica en juegos y actividades como correr, nadar, andar en bicicleta, bailar, etc. Se recomienda realizar actividad física de 3 a 5 veces por semana, 40 a 60 minutos.
  • Evitar que el niño pase más de 2 horas frente a la  televisión, computadora ó  jugando video juegos.

La familia desarrolla un papel fundamental en el apoyo para la prevención y  tratamiento del niño con obesidad por lo que éstas prácticas de alimentación saludable deben ser adoptadas por toda la familia.

El sobrepeso y la obesidad son enfermedades que se pueden evitar por lo que se debe dar prioridad a la prevención de éstas desde los primeros años de vida, siendo una responsabilidad compartida de toda la sociedad para así poder cambiar en un futuro próximo lo que nuestro país esta viviendo al ocupar el primer lugar en obesidad infantil a nivel mundial.

Escrito por: Montserrat Sánchez Ruiz, Licenciada en Nutrición y Ciencia de los Alimentos. Adscrita al servicio de Nutrición Clínica del Hospital Materno Perinatal “Monica Pretelini Saenz”.

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